Ellas ven el silencio mientras danzan en tu estomago. -¿estas ahí papá?
-ya no más...mis niñas de la repisa
Recuerdan el desliz del tobogán y la gracia de la saliva.
-no necesito ostras aún escucho al mar con sus ojos
-¿papi, por qué vemos el canto de alas en tu espalda?
Sus mejillas purpuras se bañan en las paredes públicas del cuerpo.
-no vimos ningún diente de león pero...¿que es eso papi?
-ssshhh...el aleteo...a dormir, pequeñas colitas de papel
Mientras se deshacen se oye la voz en las voces de un grito
-soy el píxide de sus ecos en rodillas retorcidas
-los gnomos en tu puerta raspan fuerte, ¡papi!
Produce olas, hay piedras , no nadan, se ahogan, no es mar.