jueves, 17 de noviembre de 2011


Sábado, bajabas las escaleras de mi cierre. 
Domingo, nadie nos conocía, dormidos en mi pequeño departamento.
-soy un ser vivo.
-yo solo necesito unos puchos.
-¿a qué hora viajas?
-cuando salgas de la ducha, cierras la puerta del depa.
Las pasiones se redescubren, en un tren, una banca, por las calles de San Telmo, mientras te rascas una oreja o cuando haces el amor en la sala a las tres de la mañana.

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