Es cuando el amor se descontextualiza; sin forma. Se deshabita
Me dejaste solo el sillón verde y esas cuatro pulgas
en nuestra cama, que ahora flota en tu ausencia. Aún no entiendes que yo si
canto cada cumpleaños y que el siete de cada mes me reiré por los dos, desapareceré
donde mi reflejo se humedeció de tu cuerpo por primera vez y quizás me
encuentres debajo de tu cama riendo pobremente…
-¿la vida es una puta muy hermosa, cierto, mi amor?
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